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Jueves, 22 de Octubre del 2020
Sábado, 25 Abril 2020

Francisco Marín-Blázquez: "Los verdaderos héroes con mayúsculas de esta situación son los trabajadores del centro"

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Francisco Marín-Blázquez en su despacho de la residencia de ancianos Francisco Marín-Blázquez en su despacho de la residencia de ancianos CLR

CLR/José María Cámara/T.M.

Los que lo conocen lo describen como una persona un tanto distante con sus empleados, seria y correcta en el trabajo; pero la realidad es que la residencia es su vida. Todo gira en torno a ella y, en este contexto de miedo y temor, ha demostrado que sabe anticiparse a los movimientos de resto de la sociedad, y sabe cuidar, como pocos, de sus ancianos y sus empleados.

En estos momentos, Paco, como lo llama cariñosamente la gente de su alrededor, antepone la residencia a su familia. Un pensamiento que hoy nos hace caminar hasta la Avenida de Abarán, donde el COVID 19 no ha conseguido entrar, en la Residencia de Ancianos de Mariano Marín-Blázquez, gracias, en gran parte al trabajo incansable del gerente de la misma, Francisco Marín Blázquez. Nuestro entrevistado de hoy.

 

¿Con cuántas personas, entre trabajadores y residentes, cuenta actualmente el centro de mayores?

 

Actualmente contamos con 159 residentes y unos 115 trabajadores.

 

¿Cuántos casos de COVID19 se han registrado en la residencia? ¿Qué medidas se han adoptado en relación a esta pandemia?

 

No se ha registrado ningún caso COVID19 en el centro. Si es verdad que hemos hecho unas 28 pruebas PCR por sospechas entre los ancianos del centro. Pero todas hasta ahora han resultado negativas.

 

Las medidas que hemos adoptado en relación a estas extraordinarias circunstancias son de todo tipo. Se ha redactado un plan de actuación y de contingencia. Se ha redactado un plan de continuidad en la actividad si nos viésemos en la circunstancia de tener a muchos ancianos o trabajadores infectados. Desde el 13 de marzo se ha prohibido la entrada de familiares y cualquier otra persona al centro, para evitar los riesgos de contagio. Solo pueden entrar los proveedores de alimentación y a través de un circuito distinto al que utilizan normalmente los ancianos en el centro. Por cierto que hay que señalar que esta medida de prohibición de familiares ya estaba decidida tomarla a pesar de las reticencias de la Consejería de Política Social. Creo que con esta medida y con otras que hemos tomados los centros por nuestra cuenta, se han evitado muchas muertes. Otra medida que hemos adoptado es que cuando un anciano manifiesta los más mínimos síntomas que puedan ser compatibles con el COVID19, se le aísla preventivamente en habitaciones que tenemos especialmente asignadas al efecto, y se le pide inmediatamente la prueba PCR. Durante todo este tiempo estos ancianos son tratados como si fuesen positivos reales, es decir, los trabajadores del centro entran a estas habitaciones equipados con los correspondientes EPIS. Además los trabajadores han recibido cursos de formación sobre el COVID19, y de cómo equiparse con los EPIS. También a la entrada de cada turno de trabajo se les toma la temperatura corporal a todos los trabajadores.

 

¿Ha tenido algún tipo de problema a la hora de suministrar EPIS a los trabajadores de su centro?

 

No porque nos pusimos manos a la obra mucho tiempo antes de que las circunstancias se agravasen en nuestra región. Se hicieron pedidos de mascarillas quirúrgicas y ffp2, gafas de protección, batas desechables, guantes, buzos de protección, gorros, calzas, gel hidroalcohólico, y demás material necesario para que los trabajadores realicen su labor con la necesaria seguridad y tranquilidad. Esto nos ha supuesto y nos está suponiendo una inversión de muchos miles de euros, que no sabemos cuánto tiempo vamos a poder aguantar. Porque la ayuda de la Comunidad Autónoma, a través de sanidad, es puramente testimonial. Y esto tengo que decirlo le pese a quien le pese, ya que considero que si la labor que estamos haciendo ahora, en vez de ser de tipo social que es para la que estamos destinados, es de tipo sanitario, algún apoyo deberíamos estar recibiendo. En este punto quiero resaltar la extraordinaria ayuda que hemos recibido por parte de personas de la localidad, seres anónimos y no tan anónimos, (familiares de ancianos y trabajadores y otras personas) que se han puesto a nuestra disposición, incluso procurándonos materiales de protección que agradecidamente hemos recibido. Cabe resaltar también en este punto la ayuda y colaboración que estamos recibiendo de la Concejalía de Servicios Sociales de la localidad.

 

¿Cómo están viviendo este confinamiento los usuarios de la residencia que usted dirige?

 

Con miedo, tristeza y resignación. Ellos son conscientes del extremado peligro que existe y apoyan las medidas que estamos tomando para intentar salvaguardar su salud. Pero también tienen esperanzas de que la situación pase pronto.

 

Las residencias de ancianos han sido duramente castigadas por el COVID19, ¿se podía haber hecho algo para evitar este elevado número de fallecidos?

 

Si, si alguien se hubiese preocupado mucho antes de nuestros centros. Solo tenían que haber escuchado con algo de atención lo que estaba pasando en China con los centros de mayores y la población que en ellos vivía. Pero al contrario de todo esto, en ninguna rueda de prensa del comienzo de la pandemia en España se trató el tema de las residencia de ancianos, y solo cuando empezaron ha amontonarse los cadáveres en estos centros es cuando se pusieron manos a la obra. Ya demasiado tarde. Si se hubiesen dotado a los centros de mayores de material de protección y de formación para los trabajadores, dictando desde el principio medidas de confinamiento para el centro, seguro que no hubiesen ocurrido cosas tan graves.

 

Numerosas instituciones se han visto perjudicadas a causa de esta pandemia; pero sin lugar a dudas, hay un tipo de institución que, dentro del imaginario colectivo, se ha convertido algo así como en una casa de las brujas. Hablamos de las residencias de ancianos. ¿Como se vive, como gerente, con las constantes apariciones en prensa de las residencias de ancianos, principalmente debido a las negligencias que ocurren dentro de sus instalaciones?

 

Pues lo vivo con estupor y sorpresa, los centros residenciales llevan muchos años funcionando, yo desconozco como funcionan en otras Comunidades Autónomas, pero si conozco como funcionan en la nuestra, y cómo funcionan nuestros servicios de inspección, y le puedo asegurar que en la Región de Murcia todo el mundo es muy riguroso con el cumplimento de los estándares de calidad en los centros residenciales, y el hecho de que haya habido centros en nuestra Región con casos positivos y muertos, es una cosa que nos podría haber pasado a cualquiera, pues el virus si, desgraciadamente, se mete en un centro, es mortal para la población del mismo. De todas maneras también me extraña ver a familiares de residentes quejarse en la televisión o en las redes sociales por el trato y atenciones recibidas por sus familiares. Hay que entender que las residencias son centros sociales, no prisiones, y que por lo tanto no hay ningún problema para que quien no esté conforme con las atenciones recibidas por su familiar, se lo lleve a su casa. De hecho se ha implementado para estas especiales circunstancias un procedimiento mediante el cual, cualquier familiar que quiera tener al anciano en su casa, se lo lleve sin ningún problema.

 

Las residencias de ancianos, generalmente, son para la sociedad ese lugar triste donde las familias mandan a sus abuelos o padres cuando el ritmo frenético de la sociedad les impide cuidarlos, o quizás, porque no los aguantan. ¿Cree usted, que trabaja muy cerca de la tercera edad, que esta crisis está levantando en la sociedad, de nuevo, un sentimiento de unidad y compromiso con los ancianos?

 

Yo desearía que sí, pero mucho me temo que va a ser que no, y que cuando todo esto pase la situación no mejorará, nuestros ancianos seguirán importando lo que hasta ahora, es decir bien poco, y para muestra un botón: Nuestros ancianos, y creo que los de casi todas las residencias de la Región de Murcia, llevan más de treinta y cinco años sin ser atendidos por los servicios de atención primaria del Servicio Murciano de Salud, los médicos y enfermeros a los que todos tenemos derecho por tener una cartilla de la seguridad social, no vienen a atenderlos, y nuestros ancianos solo son atendidos por nuestro personal médico y de enfermería. Por lo tanto se da la circunstancia que un anciano por el solo hecho de ingresar en una residencia, paga dos asistencias sanitarias, la que ha pagado durante toda su vida con sus cotizaciones y que entonces no recibe, y la que se tiene que pagar al ingresar en la propia residencia para poder ser asistido debidamente, como toda persona se merece. Ahora con la pandemia del COVID-19, se ha redactado un Plan de Atención Sanitaria a la población de Residencias de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, y que en el mismo se refleja que un anciano mayor de 85 años, con demencia, que no pueda comer y andar por sí mismo, y que esté en una residencia de ancianos, cuando se ponga enfermo de COVID-19 O DE CUALQUIER OTRA ENFERMEDAD, no va a ser, en ningún caso atendido en los hospitales de la Región, y solo recibirá atención en la propia residencia, y una atención a efectos solo de tratamientos paliativos. O sea que ahora también se les niega el derecho a la atención especializada. No acierto a entender que especie de triaje es este, pero a mí no me parece ni muy legal, ni muy ético, ni muy profesional. Sobre todo cuando ves en todos los medios de comunicación a gente decir que hay que cuidar de nuestros ancianos en estos periodos especialmente peligrosos porque ellos son los que han hecho posible que tengamos el nivel de vida del que ahora disfrutamos. (Como aclaración nuestra población residencial se compone de más del 75% de personas que reúnen las características que he descrito).

 

Platón en su mito de la Caverna ponía a los esclavos ante una pared en la que, a través del fuego, solo veían sus propias sombras. Este mito filosófico, quizás, es extrapolable hoy en día a las residencias de ancianos ¿Como se consigue desde su gerencia que los ancianos no piensen constantemente en el COVID 19?

 

Intentando que realicen actividades que les entretengan, que hablen con los trabajadores del centro, que para ellos son como sus familiares. Que se pongan en contacto con sus familias, y para eso hemos implementado un servicio de videoconferencias para que los familiares puedan verlos y hablar con ellos. Por otro lado he de destacar que, a pesar de que están prohibidas las visitas al centro, los familiares de nuestros residentes son cumplidamente informados de todas las circunstancias referentes a la salud de sus familiares. Y telefónicamente tienen la posibilidad de hablar con ellos cuantas veces deseen.

 

Ustedes son como los galos de Astérix y Obélix; ellos resistieron con pundonor al César y su Imperio Romano. Sus ancianos y sus trabajadores son algo así como unos galos que resisten férreamente ante el Cesar, en este caso el COVD 19 ¿no cree?

 

Pues sí, nuestros ancianos se están comportando de manera ejemplar, pero en este punto querría aprovechar para resaltar que los verdaderos HÉROES con mayúsculas de esta situación son los trabajadores del centro. Gente que, a pesar de sus problemas familiares, se infunden todos los días del valor necesario para venir a trabajar y cuidar a personas que no tienen quien las cuiden. Trabajadores que están dando lo mejor de sí mismos, comportándose con una profesionalidad encomiable, ofreciéndose a cubrir con su trabajo las horas que sean necesarias para el cuidado de nuestros ancianos. Posibilitando, a pesar de las difíciles circunstancias que nos toca vivir, que la calidad en la atención a los ancianos no disminuya un ápice, en este punto todo el mundo debe estar tranquilo. Todos ellos se merecen el mayor reconocimiento, no solo de las familias de los residentes, sino de toda la ciudadanía, pues están arriesgando su vida para prestar cuidados y ayuda a personas muy asistidas, personas que no te pueden pedir de beber o de comer porque ya no saben hacerlo, y tampoco tienen quien se ocupen de ellos. Esta gerencia, y la Junta de Patronos del centro, quiere expresarles su agradecimiento por la labor que están prestando.

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